
Uno de los símbolos principales de identificación de los peregrinos a Santiago de Compostela es la concha de vieira que aparece en múltiples representaciones en la historia material de la peregrinación. El logo de la 30ª Conferencia de la ISSR junta abstractamente dos conchas. La primera significa la confluencia de los distintos participantes en la Conferencia provenientes de todas las partes del mundo. La Conferencia es el nudo que une la primera con la segunda, como el momento de reflexión. Y de ese momento surge la segunda concha con un movimiento de dispersión y de pluralidad que asume los retos actuales sobre los que trabaja la Conferencia.
Pérez-Agote destaca que España está perdiendo sus raíces católicas
Catalanes, vascos y madrileños, al frente, mientras que la mayoría de los jóvenes andaluces, castellanos, valencianos y gallegos siguen considerandose católicos
Santiago, 27 de julio
El 46% de los chicos españoles entre 15 y 24 años se declaran ateos, indiferentes o agnósticos, frente al 10% que se declaran católicos practicantes segundo puso de manifiesto un informe de la Fundación Santa María analizado por Alfonso Pérez-Agote Poveda, Catedrático de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid y especialista en religión e identidades colectivas.
Según este investigador, los datos reflexan que en la sociedad española se está produciendo una 'exculturación', 'un proceso por el cual la cultura pierde progresivamente sus raíces católicas', apuntó el propio Pérez-Agote durante la celebración del 30 Congreso Internacional sobre Socioloxía de la Religión que tiene lugar esta semana en Santiago de Compostela.
En su ponencia titulada 'Situación religiosa en España', Pérez-Agote aseguró que, a partir de 1994, los católicos practicantes son remplazados por individuos cuyas posiciones están más alonxadas de la religión. 'Los indiferentes y agnósticos aumentan de manera importante y los ateos, aun más'. Señaló.
Duplicara el número de no creyentes
Así, del 2% de españoles que se declaraban no creyentes en 1965 se pasó la un 11,5 en el 2005. Unas cifras que se duplican en el caso de los chicos. Si en 1975 eran un 29% los que decían no creer en nada lo ser indiferentes o ateos en temas relixosos, hoy esta cifra es del 46%. Este fenómeno afecta, principalmente, a los xóvenes de Euskadi, Cataluña y Madrid con el 63%, 62% y 58%, respectivamente.
Unas cifras que contrastan con los chicos de Andalucía, Castilla y León, Valencia o Galicia, que se declaran, mayoritariamente, católicos practicantes o no practicantes con el 60%, 53%, 50% y 48%, respectivamente. 'Históricamente, la religión hizo uno trabajo de civilización y forjó las representaciones colectivas de los individuos y su visión de la familia y de la naturaleza, pero desde los años 90 la cultura reixiosa estampara y se observa una exculturación de la religión', apunta Pérez-Agote. Un fenómeno a lo que también ayuda la llegada de inmigrantes, un 11%, de los cuales, más del 50%, no son católicos.
Por eso, este investigador alerta sobre la 'obstinación' de la jerarquía eclesiástica en definir a España como un estado católico y critica que no 'abandone su rol de actor político'. Con todo, reconoce que la mayor parte de la sociedad acepta este discurso porque España se configuró como una democracia católica.
'Rearme ideológico-religioso'
Por otra parte, el director del Departamento de Socioloxía de la USC y coordinador de este congreso, Juan-Luis Pintos, criticó el 'rearme ideóloxico-religioso' de los grandes partidos políticos, especialmente, por cuestiones como la Ley del Aborto o la asignatura de Educación para la Ciudadanía. 'Desde la izquierda tendiera a hacer una identificación muy fuerte con la no religión y el ateísmo para que el Estado sea laicista, mientras que desde la derecha se recuperan principios de otras épocas para defender sus posturas', aseguró durante la presentación de este cónclave.
Por eso, subrayó que el 'único antídoto' contra los fanatismos es el pluralismo religioso. 'No se puede tender a las exclusiones, sino las inclusiones. No se puede ir ni hacia el pasado franquista, ni a los postulados de la 2ª República', añadió.