
Uno de los símbolos principales de identificación de los peregrinos a Santiago de Compostela es la concha de vieira que aparece en múltiples representaciones en la historia material de la peregrinación. El logo de la 30ª Conferencia de la ISSR junta abstractamente dos conchas. La primera significa la confluencia de los distintos participantes en la Conferencia provenientes de todas las partes del mundo. La Conferencia es el nudo que une la primera con la segunda, como el momento de reflexión. Y de ese momento surge la segunda concha con un movimiento de dispersión y de pluralidad que asume los retos actuales sobre los que trabaja la Conferencia.
El Comité Local que organiza la próxima 30 Conferencia de la ISSR/SISR en Santiago les da la bienvenida.
Durante meses estamos trabajando para que su estancia en nuestra ciudad les sea agradable y los trabajos de la Conferencia se puedan desarrollar en las mejores condiciones posibles. Tenemos Salas y Aulas dotadas de todos los medios tecnológicos actuales para que se puedan producir comunicaciones entre todos los participantes, lo mismo en la Sesiones plenarias que en las Temáticas y las demás que están previstas. El elevado número de participantes que se espera dificulta la atención a las necesarias infraestructuras, pero creemos que todos los espacios previstos serán funcionales al objetivo de la conferencia.
Santiago es actualmente una pequeña ciudad de 100.000 habitantes que acumula una tradición histórica de más de diez siglos que se confronta diariamente con casi treinta mil estudiantes universitarios. Además es la capital administrativa de la región autónoma gallega (Galicia) cuya población (2.800.000 habitantes) representa en torno al 7 % de la población española. Los ciudadanos de Santiago son principalmente funcionarios (administración y universidad), estudiantes universitarios y empresarios y trabajadores del sector servicios (vivienda, comercio, ocio, hostelería, etc.)
La ciudad dispone de transportes públicos (buses y taxis) pero una gran parte de la poblacion va caminando debido a las cortas distancias entre vivienda, trabajo y ocio. El ritmo de la ciudad es pausado, no se madruga (los negocios abren en muchos casos a las diez) y hay actividades, mayormente placenteras hasta la madrugada.
En 1975 se celebró la XIII Conferencia (entonces de Sociología religiosa) en Lloret de Mar (Gerona, Cataluña). Los treinta y cuatro años que han pasado desde entonces han sido decisivos para la configuración de una España democrática y la gradual transformación de sus sitemas funcionales, de sus hábitos, sus costumbres y sus referencias básicas.
La “católica España” sigue siendo real (en torno a los ocho millones de españoles cumplen con el precepto dominical), pero ha dejado de ser la referencia principal de la sociedad y sus individuos y se prodiga cada vez menos como espectáculo habitual. Santiago sigue siendo, con una elevada complejidad y ambigüedad en las formas, uno de los lugares donde se puede observar el nuevo mestizaje de devoción tradicional y recursividad turística. La creencia en los rituales de la peregrinación (algunos de ellos recien inventados) convive con otras creencias, otras culturasy el ocio festivo.
Los amplios procesos secularizadores que se han llevado a cabo en estos treinta años han consistido básicamente en la reducción de los recursos clericales de la actividad mundana de la Iglesia Católica, en el abandono de los lugares públicos por parte de manifestaciones religiosas, siendo sustituidas por ritules laicos de protesta o acontecimientos vinculados al deporte (en particular el fútbol, que algunos viven como un sucedaneo de la religión). Los gobiernos han ido progresivamente entendiendo la “aconfesionalidad” del Estado (art. 16 de la Constitución de 1978) como laicismo lo que ha dado pie a determinados conflictos entre los dirigentes políticos y los de la Iglesia Católica. La presentación y discusión de determinadas leyes civiles ha suscitado, y sigue suscitando, fuertes polémicas públicas que inciden en procesos de reideologización de la discusión política. Está anunciada una nueva ley de “Libertad religiosa” cuya finalidad no aparece con mucha claridad. Mientras que algunos la interpretan como posibles recortes de la libertad de los católicos, otros la entienden como una ampliación de las libertades de las confesiones no-católicas.
Esta es la novedad principal de los últimos años en España: el florecimiento y la expansión de otras religiones, principalmente el Islan y el reconocimiento del “arraigo” de esas religiones, confesiones y sectas por parte del poder político. Para entender este complejo fenómeno hay que retroceder hasta los años sesenta y setenta y los años finales de la dictadura franquista. Se ha podido dar la imagen cambiante de una fuerte vinculación entre las ideologías “progresistas” y los grupos cristianos que asumieron operativamente las consecuencias del Concilio Vaticano II. Las correspondientes movilizaciones de jovenes católico y su entrada en la política antifranquista produjo esa imagen de ideas y proyectos que trataron de cambiar por dentro la Iglesia Católica y volverla “comprometida” con las luchas políticas. Se vivieron momentos de exaltación y utopía en los que el impulso religiososirvió para legitimar como democráticas las fuerzas políticas de izquierdas y desarrollar un paso a la democracia en el respeto del pluralismo político y religioso. Pasaron treinta años; pasó el Pontificado de Juan Pablo II y advino el Pontificado Benedicto XVI. La imagen ha involucionado. El progresismo vuelve a aparecer como denuncia y crítica de lo católico, y el catolicismo parece volver a fantasias inquisitoriales. Los últimos años en España están siendo de gran desconcierto en los diferentes ámbitos de lo religioso: la experiencia, la práctica litúrgica, la configuración doctrinal y la moral. España en su enorme diversidad se enfrenta el reto de la pluralidad. Las reflexiones que salgan de esta Conferencia pueden contribuir a reorientar el rumbo de la reflexión y la práctica religiosa (plural) en nuestro país.
Agradecemos a los que nos han concedido ayuda financiera para la celkebración de esta Conferencia, comenzando porla Universidad de Santiago de Compostela que acogerá en sus residencias a no pocos participantes y, en particular a la Facultad de Derecho y la Facultad de Ciencias Políticas por el uso de sus instalaciones. Nos han dado también financiación la Xunta de Galicia (Gobiérno Autónoma Gallego) y la Fundación “Pluralismo y Convivencia” (Ministerio de Justicia de España) que agradecemos profundamente.
Esperamos que todos los participantes tengan una provechosa e interesante estancia en nuestra ciudad, primero como lugar apropiado de trabajo y después, y sin límites, de ocio creativo.
Por el Comité Local
Juan-Luis Pintos de Cea-Naharro